En el següent link, podeu veure un vídeo en el que presentem el nostre Treball de Recerca. Esperem que us agradi.
http://www.youtube.com/watch?v=C6Ghxio-D_8&feature=youtu.be
Som la Mònica Llavador i l'Andrea Casas, dues alumnes del batxillerat social. Aquest blog l'editem amb l'objectiu de vincular-nos diàriament amb el nostre Treball de Recerca, relacionat principalment amb la creativitat. Esperem fer-ne un bon seguiment per tal d'aconseguir ser unes bones "out of the box thinkers".
lunes, 17 de diciembre de 2012
sábado, 17 de noviembre de 2012
martes, 13 de noviembre de 2012
Preguntas
Creo que todo empieza
con una pregunta. La gente que ha aprendido a ser creativa seguramente lo ha
conseguido a base de formular excelentes preguntas y de intentar buscar las
mejores respuestas. Pero no hay respuestas sin preguntas.
La gente creativa,
las empresas innovadoras observan, se preguntan cómo las cosas podrían ser de
otra manera y buscan soluciones diferentes e imaginativas a través de la
experimentación constante.
Pero muy a menudo
nos encontramos con personas y empresas que no quieren formularse preguntas ni
interrogantes. Porque seguramente les da miedo.
Quién no se pregunta nada pretende seguir haciendo lo mismo de siempre. Hay muchas empresas dónde la pregunta “impertinente” está mal vista. Las cosas se hacen cómo ordenan los que mandan. Y preguntar, en ese contexto, se vuelve una práctica suicida, irreverente, peligrosa. Por esa razón hay tanta gente que calla en las empresas. Callan porque no quieren complicarse la vida ante un poder que no admite que las cosas puedan ser de otra forma, aunque a veces se disfrace de cordero.
Parece que la
mayoría de empresas innovadoras de verdad hacen las cosas de otra manera.
Amazon, Apple, Google estimulan la pregunta. De hecho, llegan a crear equipos
de gente que tienen la obligación de poner la casa patas arriba y desafiar
cualquier tipo de convencionalismo. Desde el statu quo se anima a desafiar el
statu quo. Esto es, como dice Gary Hamel, auténtica democracia de la innovación.
¿Para cuándo vamos a ver en España empresas que animen a sus colaboradores a formular preguntas de forma constante para así innovar de forma disruptiva e ir más allá de las fronteras del negocio?
Creo que a muchos
directivos les iría muy bien releer (o leer por primera vez) a Hermann Hesse.
Demián, Bajo las ruedas, Shiddarta… Magníficas reflexiones que no deberíamos
haber olvidado nunca.
Steve Jobs,
practicando la meditación, se preguntó obsesivamente por qué no podría haber
ordenadores silenciosos. Así nació una de las innovaciones más populares de
Apple.
En todas las empresas debería haber sesiones de preguntas reveladoras como mínimo cada semana. ¿Quién se atreve?
En todas las empresas debería haber sesiones de preguntas reveladoras como mínimo cada semana. ¿Quién se atreve?
http://www.francponti.com/preguntas
"Plussing"
Article publicat a l'Economic 22/10/2012
Es una paraula difícil de traduir. A més
a més, hi ha conceptes (com ara “seny” i “rauxa”) que
val més la pena deixar-los en la seva llengua original.
El plussing es una tècnica creativa que fan servir els de
Disney Pixar que trobo molt original i útil. És sabut que, en aquest
país, quan algú té una idea ens entestem a criticar-la fins a
deixar- la reduïda a no res. Ho passem d’allò més bé
destruint les idees, a vegades sense fonament. Hem estat educats
per destruir més que per construir. Tots portem a dins “un
assassí de la creativitat” que actua de manera velada i a
vegades covardament. Un iogurt salat? Impossible. Un cotxe sense
rodes? Quina bogeria! Som experts en l’anomenat “sentit comú”
i tenim tendència a rebutjar les idees disbauxades o absurdes. Tant
se val que ens diguin que a les empreses més innovadores del
món busquen primer somiar i, després, ja trobaran el moment de
ser més realistes i crítiques.
Amb el plussing
podem fer un pas endavant i oblidar la nostra tendència a fer
d’advocats del diable abans d’hora. Funciona de la manera següent:
quan algú diu una idea en veu alta, posem com a exemple “fer
paraigües de paper”,en comptes de criticar la idea i eliminar-la, es
tracta de millorar-la. D’aquí ve el nom de plussing. Podríem dir
“fer paraigües d’un paper impermeable” o “paraigües de paper de
cel·lofana”, i ja estaríem millorant la idea.
Sembla senzill, però no ho és tant. Tenim una
tendència tan gran a destruir el que no ens agrada que ens costa
d’allò més agafar l’hàbit de millorar les idees. Però, quan un
equip entrenat domina bé la tècnica plussing, pot
aconseguir fites molt més altes que a través d’una simple pluja
d’idees o de discussions estèrils.
Posem un altre exemple. Una empresa busca
idees per millorar les papereres. Algú obre el foc i
diu: “Podríem fer papereres que digerissin els papers i els
eliminessin.” La reacció fàcil seria dir: “Això, ara per ara, és
impossible.” Però si practiquem el plussing caldria
plantejar alternatives de millora: una paperera connectada a un
tub hidràulic d’eliminació d’escombraries? Una paperera que
comprimeix els papers i fa que s’ompli amb molta més lentitud?
La persona que dirigeix la sessió creativa pot anar fent gràfics
arbrats de millores i, quan el plussing s’esgoti, començar per
una proposta nova.
sábado, 10 de noviembre de 2012
Sir Ken Robinson - TED
Las escuelas matan la creatividad - TED 2006
Bring on the learning revolution - TED 2010
jueves, 8 de noviembre de 2012
"La creatividad se aprende igual que se aprende a leer"
Un día visitando un
cole vi a una niña de seis años concentradísima dibujando. Le pregunté:
"¿Qué dibujas?". Y me contestó: "La cara de Dios".
¡. ..!
"Nadie sabe cómo es", observé. "Mejor - dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán".
Todo niño es un artista.
Por qué todo niño cree ciegamente en su propio talento? La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.
Los niños también se equivocan.
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.
Los exámenes hacen exactamente eso.
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.
¿Se puede medir la inteligencia?
La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.
¿Cuál es ese tipo de talento?
Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.
La mano de obra aún es necesaria.
¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.
Pero se nos repite: ¡innovación!
La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición.
No hay nada más pasivo que una clase.
¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.
¿Cuáles son las consecuencias?
Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.
Tipos con suerte...
Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.
"Sé humilde: acepta que no te tocó".
¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.
¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.
Por ejemplo...
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison... ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!
Y...
Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.
A pesar del colegio, fueron genios.
A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque "desafinaba". A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet...
Ahí, Sir, acertaron de pleno.
Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.
¿Una niña hiperactiva?
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y... ¡estaba bailando!
Pensando con los pies.
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.
Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.
¡. ..!
"Nadie sabe cómo es", observé. "Mejor - dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán".
Todo niño es un artista.
Por qué todo niño cree ciegamente en su propio talento? La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.
Los niños también se equivocan.
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.
Los exámenes hacen exactamente eso.
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.
¿Se puede medir la inteligencia?
La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.
¿Cuál es ese tipo de talento?
Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.
La mano de obra aún es necesaria.
¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.
Pero se nos repite: ¡innovación!
La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición.
No hay nada más pasivo que una clase.
¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.
¿Cuáles son las consecuencias?
Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.
Tipos con suerte...
Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.
"Sé humilde: acepta que no te tocó".
¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.
¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.
Por ejemplo...
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison... ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!
Y...
Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.
A pesar del colegio, fueron genios.
A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque "desafinaba". A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet...
Ahí, Sir, acertaron de pleno.
Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.
¿Una niña hiperactiva?
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y... ¡estaba bailando!
Pensando con los pies.
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.
Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.
Un día visitando un
cole vi a una niña de seis años concentradísima dibujando. Le pregunté:
"¿Qué dibujas?". Y me contestó: "La cara de Dios".
¡. ..!
"Nadie sabe cómo es", observé. "Mejor - dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán".
Todo niño es un artista.
Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.
Los niños también se equivocan.
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.
Los exámenes hacen exactamente eso.
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.
¿Se puede medir la inteligencia?
La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.
¿Cuál es ese tipo de talento?
Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.
La mano de obra aún es necesaria.
¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.
Pero se nos repite: ¡innovación!
La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición
No hay nada más pasivo que una clase.
¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.
¿Cuáles son las consecuencias?
Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.
Tipos con suerte...
Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.
"Sé humilde: acepta que no te tocó".
¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.
¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.
Por ejemplo...
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison... ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!
Y...
Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.
A pesar del colegio, fueron genios.
A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque "desafinaba". A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet...
Ahí, sir, acertaron de pleno.
Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.
¿Una niña hiperactiva?
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y... ¡estaba bailando!
Pensando con los pies.
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.
Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.
Andrea Casas
Mònica Llavador
¡. ..!
"Nadie sabe cómo es", observé. "Mejor - dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán".
Todo niño es un artista.
Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.
Los niños también se equivocan.
Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.
Los exámenes hacen exactamente eso.
No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.
¿Se puede medir la inteligencia?
La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.
¿Cuál es ese tipo de talento?
Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.
La mano de obra aún es necesaria.
¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.
Pero se nos repite: ¡innovación!
La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición
No hay nada más pasivo que una clase.
¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.
¿Cuáles son las consecuencias?
Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.
Tipos con suerte...
Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.
"Sé humilde: acepta que no te tocó".
¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.
¿La creatividad no viene en los genes?
Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.
Por ejemplo...
Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison... ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!
Y...
Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.
A pesar del colegio, fueron genios.
A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque "desafinaba". A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet...
Ahí, sir, acertaron de pleno.
Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.
¿Una niña hiperactiva?
Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y... ¡estaba bailando!
Pensando con los pies.
Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.
Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.
Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.
Andrea Casas
Mònica Llavador
domingo, 28 de octubre de 2012
No se aburre
Estás acostumbrado a conducir a más de trescientos kilómetros por hora y lo llevas retenido a treinta y cinco los últimos cuatrocientos noventa kilómetros. Tu coche es el mismo seiscientos en el que tus padre se fueron de luna de miel. El suyo, una mezcla del DeLorean de regreso al futuro y un Mirage supersónico. Tu ritmo es el de siempre, el de toda la vida, el que te ha justificado el sueldo desde que aprobaste la oposición: un día memorable. Oleadas de imberbes han pasado y se han adaptado al ritmo. Sus referentes han sigo iguales a los tuyos y la realidad algo común para todos.
Vivíais en el mismo mundo, compartíais un código. Uno enseña, el
otro aprende. Mismo planeta, misma galaxia.
Pero uno cambió de órbita hace años y aceleró, aceleró y
aceleró. En los mismo cinco minutos de antes, emprende siete actividades
distintas, concentra y desconcentra su atención tres o cuatro veces, marca once
goles, acribilla a ocho aliens y revienta tres pájaros chillones contra cerdos
sebosos. Y todo esto intentando tumbar la menor cantidad posible de ladrillos y
bloques.
Encerrar a uno de estos multipresionadores de botones y
activadores de joysticks compulsivo en una aula de cincuenta o sesenta metros
cuadrados, a media luz o luz completa, con el impacto visual de una tiza sobre
una pizarra y con una performance de un señor o señora sentado en una silla
raída pasando páginas, durante hora y horas, días, semanas, meses... debe ser
el equivalente a introducir una piraña en una pecera rebosante de sangre fresca
con una pinza en la boca. Insoportable, insufrible.
Los profesores dicen que los niños se aburren.
Han cambiado sus memorias por otra llamada Google, que todo lo encuentra, y sus
enciclopedias, por Wikipedia. No tienen por qué estudiar qué pasó en Waterloo,
pueden recrearlo, revivirlo con música de Abba de fondo si así les place.
Aprenden a mil por hora y les quieren enseñar a
diez. Sus cerebros ya han volado antes de que hayas pronunciado Pitágoras si lo
que vas a explicar es el teorema. Saben que el conocimiento de la humanidad
está condensado en la red y alguien se ocupará de actualizarlo. No necesitamos
retenerlo, está en la nube siempre disponible.
Y respecto a entender, lo que los profesores
creen que deben entender, ellos no lo entienden.
Sus referentes han fracasado en sus estudios y
han triunfado en la vida. Cambiando el mundo, creando en una sola generación
compañías como Apple, Microsoft, Globalia o Zara.
Ojalá se pongan de acuerdo, ojalá se actualicen
y armonicen. Ojalá tiendan puentes de entendimientos por la cuenta que nos
tiene.
martes, 9 de octubre de 2012
¿D'on vindrà el talent en el futur?
En l'actual món multipolar, la guerra del talent s'ha globalitzat. Les noves tecnologies estan transformant la naturalesa del treball, les habilitats necesàries, la forma de contractació a escala mundial i la manera de col·laborar per dur a terme processos i innovar. Totes aquestes tendències estan fent que el talent es converteixi en una qüestió cada vegada més important i complexa.
Segones les dades d'Accenture, les empreses i els països necessitaran l'any 2020 més de 4.000 millons de persones per cobrir les seves necessitats de professionals del coneixement. Altres previsions indiquen que per a aquesta data faltaran entre 32 i 39 millons de persones per a cobrir aquest tipus de lloc.
Ara bé, fins a quin punt estan preparats els joves de tot el món per assumir càrrecs de responsabilitat i productius en una economia basada en el coneixement?
Interesting thoughts on education and government
"The low-income schools that are struggling seem to get the teachers that are not the best. The states have to change that situation and put the priority on placing the top teachers in low-income schools."
-- Dick Riley
"I firmly oppose vouchers. Public schools are struggling for resources and I believe the idea of shifting a massive amount of money over into the private schools is a mistake."
-- Dick Riley
I do not think teachers are being compensated as professionals, and they should be. When you pay teachers more, you can demand more."
-- Dick Riley
jueves, 4 de octubre de 2012
Ken Robinson: “La imaginación es la capacidad más extraordinaria de los seres humanos”
Emprendedores
news publica una interesant entrevista amb Ken Robinson,
educador, escriptor i conferenciant britànic, expert en assumptes relacionats
amb la creativitat, la qualitat de l'ensenyament,
la innovació i els recursos humans.
A nosaltres ens interessa protagonitzar un dels
temes que es va tractar: la creativitat.
Entrepreneurs news published an
interesting interview with Ken Robinson, educator, writer and lecturer British
expert on issues related to creativity, quality of education, innovation and
human resources.
We are interested in one topic: creativity.
¿Cómo define el concepto “creatividad”?
Hay tres términos clave. El primero es imaginación,
la fuente de la creatividad. La imaginación es la capacidad más extraordinaria
de los seres humanos, la que nos permite traer a la mente todo aquello que no
está disponible para ser captado por nuestros sentidos.
Con la imaginación podemos revivir el pasado,
ponernos en el lugar de otra persona y sentir empatía con ella. O anticipar el
futuro; no preverlo, pero sí anticipar distintas posibilidades.
Todo lo distintivamente humano proviene del poder
de la imaginación. La creatividad consiste en poner la imaginación a trabajar.
Hay una segunda manera más formal de definir la creatividad: el proceso de
generar ideas originales que tienen valor. Se puede ser creativo en
matemáticas, música, artes, en la gestión de una empresa, en la conducción de
una familia. Todo es una posible fuente de pensamiento creativo.
Innovación es el tercer término clave. Es llevar
las buenas ideas a la práctica. Muchas empresas están interesadas en la
innovación, pero no pueden innovar de la noche a la mañana. Antes deben tener
un proceso de creatividad y, para eso, deben incentivar y promover la imaginación.
Y en este punto fallan muchas organizaciones e individuos: dejan de nutrir la
imaginación.
Muchas veces me preguntan cómo se la incentiva, y
respondo que una manera es a través de nuevas experiencias. Si usted nunca fue
a una galería de arte, visite alguna; si nunca vio ballet, asista a una
función; si no suele ir a eventos deportivos, vaya a alguno. Si siempre sigue
el mismo recorrido de su casa al trabajo, pruebe uno distinto. Estimule
su imaginación con un nuevo flujo de ideas. Algunas empresas
tienen políticas específicas para fomentar la imaginación de los empleados,
como el estudio de animaciones Pixar, que creó un programa de
capacitación llamado “Universidad Pixar”. Consiste en seminarios y conferencias
sobre todo tipo de materias dictados en las oficinas de la compañía.
Los empleados pueden pasar hasta cuatro horas por
semana en cualquier curso, como antropología o egiptología; no
es necesario que el tema esté directamente relacionado con el trabajo que hacen
cotidianamente.
Uno de los efectos de esta política es que se
genera un flujo constante de nuevas ideas. Como la gente puede ir a cualquier
curso, los empleados de distintos sectores suelen encontrarse en seminarios y
conferencias, lo cual contribuye a crear una cultura cohesiva, un sentimiento
en común.
¿Cómo se pasa de la imaginación a la creatividad
y a la innovación?
La creatividad es un proceso
aplicado. Se puede ser creativo en cualquier área. Pixar lo es en el negocio
del entretenimiento, Procter&Gamble en productos de consumo. Su estrategia
para la innovación es muy distinta a la de Pixar. Fomenta la colaboración entre
personas en distintas áreas con el aporte de individuos e investigadores
externos. Cisco Systems, por su parte, forma equipos interdisciplinarios con un
fuerte énfasis en la colaboración.
Las empresas en las que los sectores funcionan de
manera aislada, y las personas que sólo hablan de su especialidad, tienen menos
probabilidades de encender la chispa de la creatividad que las compañías en las
que se fomenta el intercambio de ideas entre gente en distintos sectores y con
diferentes especialidades. En definitiva, para incentivar una cultura de la
innovación hay que reconocer que el pensamiento creativo no surge del esfuerzo
individual sino de la colaboración, del trabajo en equipo, de combinar las
ideas de las personas.
The logical vs. The creative
Left brain: I am the left brain. I am a scientist. A mathematician. I love the
familiar. I categorize. I am accurate. Linear. Analytical. Strategic. I am
practical. Always in control. A master of words and language. Realistic. I
calculate equations and play with numbers. I am
order. I am logic. I know exactly who I am.
Right brain: I
am the right brain. I am creativity. A free spirit. I am passion. Yearning.
Sensuality. I am the sound of roaring laughter. I am taste. The feeling of sand
beneath bare feat. I am movement. Vivid colors. I am the urge to paint on an
empty canvas. I am boundless imagination. Art.
Poetry. I sense. I feel. I am everything I wanted to be.
Outhebox dilemma
Estàs conduint per una carretera amb el teu cotxe
en una nit salvatge, tempestuosa, quan, tot just, passes pel costat d'una
parada d'autobús i veus a tres persones esperant:
1. Una dona gran que sembla que està a punt de
morir.
2. Un vell amic que et va salvar la vida una
vegada.
3. L’acompanyant perfecte amb qui sempre havies
somiant.
A qui deixaries pujar al cotxe, sabent que només
pot haver un passatger més? Pensa, abans de seguir llegint.
Aquest és un dilema moral / ètic que una vegada va
ser utilitzat com a part d'una sol · licitud d'ocupació. Pots recollir la
velleta i intentar salvar-la o pots fer pujar al teu amic, perquè un cop et va
salvar la vida, i aquesta seria l'oportunitat perfecta per recompensar-li. No
obstant això, potser mai més et trobes la teva parella perfecta de nou.
Què fas?
You are driving down the road in your car on a
wild, stormy night, when you pass a bus stop and you see three people waiting
for the bus:
1. An old lady who looks as if she is about to
die.
2. An old friend who once saved your
life.
3. The perfect partner you have been
dreaming about.
Which one would you choose to offer a ride
to, knowing that there could only be one passenger in your car? Think, before
you continue reading.
This is a moral/ethical dilemma that was
once actually used as part of a job application. You could pick up the old
lady, because she is going to die, and thus you should save her first. Or you
could take the old friend because he once saved your life, and this would be
the perfect chance to pay him back. However, you may never be able to find your
perfect mate again. What would you do?
La veritat sobre la creativitat: The Skinny on Creativity
La veritat sobre la creativitat comença a ser un tema primordial en aquesta vida ja que no importa on estiguem o què fem: la
capacitat de pensar de manera creativa serà crucial per a la supervivència
laboral i l’èxit. Com més desenvolupem les nostres habilitats creatives, més fàcil ens serà dominar el nostre entorn. Vivim envoltats de pensadors
creatius: persones amb altes responsabilitats i obligacions, gent
que està trobant maneres de fer moltes coses amb l'ajuda mínima, individus que aprofiten
els seus talents al màxim... El pensament creatiu és l'habilitat que es
necessita per superar qualsevol cosa que s'interposa entre nosaltres i el que
volem aconseguir. Els pensadors creatius tindran un avantatge en els propers
anys mentre que els pensadors analítics, acostumats a ser summament importants,
podràn ser substituits per màquines. Actualment, els ordinadors, per exemple, poden
realitzar anàlisis millors que la majoria dels éssers humans. No obstant,
aquests aparells no tenen la capacitat d’imaginar, de pensar de forma creativa, fora de la caixa.
Per això, per poder competir i prosperar, és necessari millorar les pròpies
habilitats dins el pensament creatiu.
The Skinny on Creativity it's
such an important topic because no matter what you do, or where you are in your
life: the ability to think creatively is crucial for your survival and your
success. In short, the more you develop your skills at creative thinking, the
more likely you will be able to master your environment whatever it might be.
Creative thinkers are all around you. People who are juggling responsibilities
and obligations. People who are finding ways to get a lot done with minimum
help or resources. People who are using their talents to maximum effect.
Creative thinking is the skill you need to overcome whatever stands between you
and what you want to accomplish. Creative thinkers will have an edge in the
years ahead. Whereas once analytical thinking was paramount, today machines can
perform analysis better than most humans. But machines can't imagine; machines
cannot think creatively, they are not prepared to think outside the box. And so, to compete and prosper you need to enhance
your abilities at creative thinking.
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